De Dios proviene mi victoria

Cuando las palabras ya no alcanzan, y has dicho todo lo que era necesario, calla y confía. Dios está trabajando en aquello que necesitas resolver. 
Que tus palabras sean dirigidas sólo a El en oración para alabarlo y adorarlo, pues El es soberano y actuará a su tiempo. Que puedas pasar tiempo en su presencia, callando cualquier reclamo y confiando que El te ha escuchado en todas tus súplicas, y acudirá en tu ayuda, dándote la victoria.
Que puedas decir:
Espero en silencio delante de Dios,
porque de él proviene mi victoria.
Solo él es mi roca y mi salvación,
mi fortaleza donde jamás seré sacudido.
Postal cristiana de motivación

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