Preocuparte no tendrá ningún efecto sobre lo que pase

Ante algunas circunstancias solemos preocuparnos, y es una reacción normal en toda persona. Pero cuando esa preocupación se hace constante, y se agrava ante cualquier hecho real o imaginario, pasa a ser un problema.

Para evitar que la preocupación aparezca es necesario tomar una decisión que cambiará nuestra forma de ver la vida. Elige compartir todas tus situaciones con Dios en oración. Esta es una práctica que puedes empezar cuando todo está tranquilo, y tu nivel de ansiedad no alcanza a ser un problema. Tristemente, la mayoría de las personas se acuerdan de Dios cuando todo sale mal. Por eso, el plan es que desde este momento hables con El, presentando todas tus vivencias, tus miedos, tus proyectos, tus dificultades, en una palabra, todo. Dice la Biblia Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. 
Al Señor le encanta ocuparse de todos tus asuntos, sean grandes o pequeños, El se encarga de alivianarte la carga, llevando la parte más pesada.

Elige descansar en Dios, El tiene cuidado de ti.


Descansa en Dios y no te preocupes

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