Mi Dios me trata con dulzura


Aunque mis palabras no siempre sean gratas ante ti, mi Dios, tu dulzura hacia mi no cambia. Siempre me tratas con amor y dulzura. Gracias por cuidarme tanto y confiar en que puedo dar más y más tomada de tu mano. Ayúdame a no quedarme atrás, sino a continuar en el camino que has trazado para mi. Permíteme que Tu dulzura me inspire a tratar con amor a los demás
Amén