El gran amor del Señor nunca se acaba y su compasión jamás se agota


Qué gran confianza podemos tener de parte de Dios
al saber que Su gran amor se interminable. El nos ama como nadie nunca nos amará, su amor es incondicional y no es porque lo merezcamos, sino por pura gracia.
Su compasión no tiene límites y sus misericordias son nuevas cada mañana.