El fue traspasado por nuestro pecado

Jesús fue traspasado por nuestro pecado.

¿Quién va a creer lo que hemos oído?

¿A quién ha revelado el Señor su poder?

El Señor quiso que su siervo creciera como planta tierna que hunde sus raíces en la tierra seca. No tenía belleza ni esplendor, su aspecto no tenía nada atrayente; los hombres lo despreciaban y lo rechazaban.
Era un hombre lleno de dolor, acostumbrado al sufrimiento.
Como a alguien que no merece ser visto, lo despreciamos, no lo tuvimos en cuenta.
Y sin embargo él estaba cargado con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios dolores. Nosotros pensamos que Dios lo había herido, que lo había castigado y humillado.
Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud.

Isaías 53:1-4 DHH




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